LA TELEVISIÓN se enciende repentinamente. Por mero instinto encuentro el control remoto entre las sábanas, la noche ha sido tan corta que mis ojos casi renuncian a abrirse al mundo.El volumen de la televisión resuena en mis oídos rompiendo la tranquilidad de la mañana. Como puedo, me incorporo y acomodo las almohadas para sentarme en la cama y escuchar la nota del día que el anunciador de noticias dice con cara de formalidad (pero con un tremendo disfrute en sus dentros): La ejecución número veintinueve.
Fue una noche de cacería. Los sicarios, en su encarnecida lucha contra la justicia, embutieron de balas los cuerpos de tres policías.
_¡El primer trimestre y llevamos veintinueve ejecuciones!... dice el hombre de la tele a punto de grito.
_Mal vaticinio para este año –pienso yo-
Decido apagar el televisor, renuncio a llenar mi cabeza de sangre y pólvora.
Hoy abdicaré de este mundo sin vísceras, hoy me olvidaré de la postura de espectador hipnotizado en este gran coloso sanguinario en que se ha convertido mi apacible Ciudad.
Rechazo instruir a mis hijos con el léxico de hoy, en el que ya son tan comunes palabras propias de la toxicología. No aspiro a habituar mi mente a esta forma de vida que me rodea, a vivir entre proyectiles de plomo, piedras de coca, cigarros de marihuana y pastillas psicotrópicas. No intento acostumbrarme a escuchar palabras tales.
No, no puedo encallecer mi cerebro con informes de narcotraficantes luchando por el poder y sus territorios de distribución de drogas.
No quiero salir de mi casa esquivando a mi paso los cadáveres desangrantes de mis congéneres.
No me atrae verme inerte tirado al suelo con esquirlas asesinas incrustadas en mi cuerpo por estar en el momento y lugar equivocados.
Aborrecería el espectáculo de la lastimera escena del niño de mi barrio drogándose en las esquinas sin tener que esconderse de nadie.
No abriré más mi correo electrónico solo para devorar imágenes decadentes y embrutecedoras de autopsias y hechos delictivos avergonzantes para la dignidad humana. No guardaré en mis archivos informes de hechos tan estúpidos y aberrantes.
Renuncio a voltear a ver al joven que recién deja su niñez y que viaja conmigo en el autobús mientras disfruta de la decapitación de un hombre desde su teléfono celular, un adolescente más perturbado por los lastres de la tecnología que pone en sus manos la falsamente llamada ciencia.
Me voy a sacudir de la cabeza la imagen de mi vecino vendiendo droga a los niños que salen de la escuela.
Me resisto a imaginar como pueda ser el día que la ley sea vencida por la perversidad, y cuando la ambición de quienes pretender oscurecer nuestras mentes mediante el consumo de narcóticos nos acorrale a todos.
Me cegaré a escuchar los noticieros enfermos de ansia amarillista que me asquean hasta el cansancio.
Por más que le busco, no entiendo cuándo dejamos que la ambición trepara hasta nuestros corazones, cuándo dejamos que el amor natural cediera lugar al dolor y se nos escapara de nuestro pecho… en qué momento el óxido y la podredumbre social corroyeron las ganas y el placer de vivir.
_Hoy… hoy renuncio a vivir con esta pesada carga, de cohabitar bajo estas forzadas normas de vida nauseabundas. -Me digo esto mientras tiro al cesto de basura el control remoto, y jalo la clavija del conector-.
_ ¡No le permitiré a ese morboso locutor degustar la ejecución número treinta!
José Luis de la Cruz Vallejo
®

6 comentarios:
TIENES RAZON EN LAS PALABRAS QUE DICES, YO TAMBIÉN ESTOY ASUSTADO CON TANTA COSA QUE SUCEDE EN MONTEREY, YA NO HAY SEGURIDAD EN LAS CALLES, MONTERREY SE HIZO TIERRA DE NADIE.
H.U.P.
ÚCHALE!!!!! TA GRUESO ALLÁ EN MONTEGAY LA COSA, YO QUE QUERÍA IRME EL PUENTECITO PASADO DE GÜENAS QUE NO JUI.
RAMIRO
MATAULIPAS
cerrar los ojos a la realidad que vive el país no ayuda en nada. A lo que voy es que tampoco se vale alimentarnos de morbo y lo mismo, no se vale negar la realidad. El conflicto entre narcos no es nada nuevo, la diferencia es que ahora tenemos más fuentes de información a nuestro alcance, pero esto ya es una realidad en el país desde finales de los 70's
Hola, gracias a tod@s pór pasar por mi ventana.
Armando:
Mi texto no lo puedes tomar literalmente, NUNCA cerraré los ojos a los problemas que aquejan a mi País, simplemente trato de plasmar en papel (o en pantalla) la realidad, cruda por cierto, que poco a poco se va marcando conforme pasan los tiempos desde esta ventana.
El narcotráfico fue es y será siempre parte del cáncer que aqueja a la humanidad, está presente en todo el mundo. Afortunademente hay más cosas positivas que encontrar en la gente. Pero, como dice mi ventana, el desamor nos hace ver que estamos vivos.
En este caso, a quien este texto le remueva algo positivo: FELICIDADES no se ha encallecido su mente, ni se ha hecho inútil.
aki firmando, ya sabes que en cualquier momento disponible pues leemos su flog, y espero ke levaya muuuyy bien en sus vacaciones, saludos REBECA
Hola amigo: Que terrible es convivir con el miedo, con esa negra sensacion de no saber que podra pasarnos en cada esquina.
Pero mas terrible es que el terror nos detenga, ese seria el verdadero triunfo de la muerte.
Con tus articulos se que ayudas a mover al mundo.
Gracias por tus palabras en mi blog.
Te espero cuando quieras venir, sos bienvenido.
Desde Argentina.
Alejandro (trovador)
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